A estas alturas de calendario, sabemos que la campaña vitícola 2020 pasará a la historia marcada por las circunstancias que nos han tocado vivir y no tanto por la situación meteorológica.

A falta de lluvias torrenciales, heladas negras o granizos destructivos, podemos hablar de una vendimia plácida en el término de Pioz, que comenzó en la madrugada del sábado 12 de Septiembre, finalizando la última semana del mes.

Como en años anteriores, se ha prestado gran atención al ciclo de maduración de los racimos para determinar el momento oportuno de cosecha.

Las precipitaciones de la pasada primavera han propiciado además un ligero aumento de la producción.

Las uvas sanas y equilibradas han ido ocupando los depósitos de diferentes capacidades, entre 1.000 y 10.000 litros, con un seguimiento de los mostos antes de fermentar, separados en función de cada variedad vinífera, Tempranillo o Cabernet Sauvignon, y también –teniendo en cuenta– el comportamiento de las viñas en las distintas parcelas.