Hablábamos hace unos días de las inesperadas y agradecidas lluvias que retrasaban la vendimia en Bodegas y Viñedos Alcarreños. Una vez que ha salido el sol de nuevo… ya estamos de faena.

De noche, cuando las temperaturas son más frescas, vendimiamos las parcelas seleccionadas para nuestros vinos más jóvenes, más frutales como son Mago de Pioz 4 meses y León Cobarde. Ya de día y sin permitir que la temperatura nos reste nada de lo logrado con el trabajo de todo el año en el campo, nos ponemos a vendimiar en nuestras parcelas seleccionadas para nuestros vinos más longevos, nuestros crianzas, Mago de Pioz 12 meses y nuestro vino premium Blanca Peña.

El viñedo rodea la bodega y los tiempos en los que la uva, una vez recolectada, llega al depósito hace que no haya margen a desviaciones incontroladas y todo el proceso esté perfectamente garantizado.

Ya en la bodega, la uva sigue siendo la protagonista, se selecciona de manera manual en su proceso de despalillado, separación de la uva y del raquis que forma el racimo, y se transporta hasta los fermentadores a través de unos depósitos con ruedas llamados OVIs, donde se vacían por efecto de gravedad y en ausencia de medios mecánicos gracias al diseño de las instalaciones de la bodega, evitando que la uva sufra roturas y laceraciones indeseadas.

Con la uva en el depósito acaba un ciclo, el vegetal, donde la viña logró brotar en el comienzo de la primavera, y termina en estos días justo cuando empieza el otoño, y este final de ciclo da comienzo al inicio del siguiente, el enológico, del que os iremos contado.